La vida es un manojo de casualidades (máxima inventada por mí), la semana en que trabajamos la anécdota emotiva, me ocurrió algo muy emotivo, ya os contaré.
Mientras tanto, en el mundo están ocurriendo muchos sucesos realmente impactantes, lo podemos ver a través de los testimonios, como el siguiente respecto a la actuación policial en Valencia este lunes:
"Estaban pegando a una chica en la estación del Norte y me puse en medio, pero luego llegó una oleada de antidisturbios y me golpearon un par de veces hasta que caí al suelo, intenté moverme y me atizaron con la porra”, explica Jorge Navarro Ibáñez De Sebandiano, de 19 años, estudiante de Atención Sociosanitaria en el IES Jordi de Sant Jordi. Para él, la pesadilla arrancó pasadas las tres y media de este lunes, quizá en el momento más candente de las protestas estudiantiles de Valencia. Y acabó poco antes de las cinco de la tarde de este martes, cuando Jorge salía escoltado por la policía de la Ciudad de la Justicia de Valencia, con la rodilla vendada, cojeando y numerosas magulladuras de cintura para abajo, objetivo reiterado de las porras reglamentarias, tal y como acreditan numerosas fotografías publicadas en muchos diarios. Y de eso es de lo que más se queja, de la contundencia aplicada en las protestas: “Una vez en el suelo me pusieron una rodilla en los riñones, y yo, como había tenido hace poco un problema renal, les dije que por favor ahí no… quitaron la rodilla y volvieron a apretar con más fuerza”.
El País, 22 de febrero de 2012

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