domingo, 7 de noviembre de 2010

ficha técnica de la película El Lobo

Ficha Técnica
Año: 2004
Género: Thriller, Drama
País: España, Francia
Duración: 122 minutos
Dirección: Miguel Courtois
Producción: Julio Fernández / Melchor Miralles
Guión: Antonio Onetti
Fotografía: Héctor Calvo
Música: Francesc Gener
Recaución España: 7.750.456 €


Historia de José María Loygorri, alias Lobo, el agente de los servicios secretos españoles que consiguió infiltrarse en ETA entre 1973 y 1975 y provocó la caída de una cuarta parte de la militancia etarra de la época, unos ciento cincuenta activistas y colaboradores, incluyendo a los miembros más destacados de sus comandos especiales y a la cúpula dirigente del momento.

La infiltración de Loygorri, conocida como Operación Lobo, supuso un mazazo a la organización en un momento en el que sus acciones se estaban convirtiendo en la excusa perfecta para que los sectores más involucionistas del régimen de Franco se decidieran a tomar el poder y bloquear el futuro democrático que ansiaban los españoles. La aventura del Lobo consiguió frustrar el primer plan de fuga masiva de presos etarras de la cárcel de Segovia y una sangrienta campaña de atentados indiscriminados, con los que ETA pretendía demostrar su fuerza en la agónica coyuntura del régimen y provocar al Ejército para asegurar su supervivencia a través de su estrategia de Acción-Represión-Acción.

Curiosidades:
La película está basada en hechos reales.
A la hora de elegir la estética de la película el director (Miguel Courtois) se inspiró en las películas de Costa Gavras, la película En el nombre del padre de Jim Sheridan y también Mississipi Burning, de Alan Parker.
Cuando Txema vuelve de Francia, en una tienda antes de llegar a la frontera podemos ver el poster de El Último Tango en Paris, película que estaba totalmente censurada en España por aquella época.
Frases:
Lobo.- ¿Eso es todo? Intentan matarme y todo se arregla con un billete y una palmadita en la espalda.
Pancho.- Bueno, este negocio es así. Unos acabamos jodidos y otros se ponen las medallas.
No construiremos una patria sin sangre, así que preparaos para el sufrimiento (Nelson).
Txema.- Yo firmo lo que sea, pero no la hagan daño.
Pancho.- Tranquilo, yo soy el poli bueno.
El lobo: Me marcho. El lobo ha terminado su misión
Amaia: ¿Eras tu?. Hijo de puta. Voy a matarte.
El Lobo: Yo también soy Vasco.
Amaia: ¡Mentira! ¡Ningún Vasco traicionaría a su pueblo!
El lobo: Vosotros no sois Vascos. Sois unos fanáticos.

fuente: www.cineol.net

martes, 12 de octubre de 2010

día de la Pilarica

El Rey y el Príncipe lamentan los abucheos a Zapatero en el desfile del 12 de octubre
(artículo aparecido hoy 12 de octubre en el diario elpais.com)


Defensa atribuye a "pequeños grupos organizados" el alboroto.- La bandera venezolana no desfila, en contra de lo previsto


El Rey y el Príncipe se han mostrado esta tarde molestos por los abucheos dirigidos al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, durante el desfile del 12 de octubre celebrado esta mañana en Madrid. Durante la recepción que cada año los Reyes ofrecen en el palacio de Oriente, en conversación informal con los periodistas, don Juan Carlos ha reconocido que no le ha gustado nada la situación. También el Príncipe se ha referido a los ataques de una parte de los asistentes al presidente del Gobierno y ha dicho que lamentaba que éstos se haubieran convertido en "algo recurrente", ya que ha recordado que estas críticas se han producido también con otros Gobiernos. El Ministerio de Defensa ha atribuido el alboroto a "pequeños grupos organizados", que habían sido convocados a través de Internet y SMS. El propio Zapatero, ha intentado quitar hierro al asunto asegurando que los abucheos son "lo de siempre" y que "forman parte del guión".


Fuentes de La Moncloa han señalado que el alcalde de Madrid se ha dirigido al presidente del Gobierno "insistente pero educado". Gallardón ha reprochado a Zapatero que las comunidades autónomas puedan endeudarse y los ayuntamientos no. El jefe del Ejecutivo ha contestado al regidor madrileño que no es así y que ni todos los municipios ni todas las regiones se endeudan. Durante el encuentro, que ha sido interrumpido por la llegada de los Reyes, el alcalde de la capital ha ofrecido al presidente un "plan alternativo"para refinanciar la deuda del consistorioque este último se ha mostrado abierto a recibir en un plazo de 15 días.

domingo, 10 de octubre de 2010

David Toscana

Un hombre sencillo, tierno. Una sonrisa que transmite paz. Una mirada que delata lo mucho que se divierte con su gran amor, la literatura. Nació en Monterrey, Nuevo León, en 1961. Es Ingeniero Industrial y de Sistemas por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), Campus Monterrey. Autor de los libros de cuentos Historias del Lontananza 1 (Joaquín Mortiz, 1997) y Brindis por un fracaso (Editorial Aldus/CNCA, 2006); y de las novelas Las bicicletas (Fondo Editorial Tierra Adentro, 1992); Estación Tula (Joaquín Mortiz, 1995); Santa María del Circo (Plaza y Janés, 1998); Duelo por Miguel Pruneda (Plaza y Janés, 2002), El último lector (Random House Mondadori, 2004) y El ejército iluminado (Tusquets Editores, 2006).

Obtuvo en el 2005 con El último lector el Premio Honorario Nacional Colima para Obra Publicada, así como el Premio Nacional de Literatura José Fuentes Mares y el Premio de Narrativa Antonin Artaud, otorgado por Francia. Integrante del Consejo Internacional de la revista Revuelta, de la Universidad de las Américas (Puebla, México).


El estilo de Toscana está marcado por la influencia de los clásicos españoles y lo escritores latinoamericanos como Onetti y Donoso. Entre las temáticas abordadas en la narrativa toscaniana se encuentran: el fracaso, la soledad, la muerte, la desmitificación de la Historia, el antiyanquismo, aderezado todo esto con una evidente intención satírica y el uso de discordancias temporales.
Su obra ha sido traducida al inglés, alemán, griego, italiano, árabe, serbio, sueco, eslovaco y portugués.


El último lector
"A pesar de que alguna vez fue un yacimiento marino, Icamole es ahora un pequeño pueblo perdido en la geografía mexicana donde hace mucho que no llueve. El paisaje es seco y polvoso, la tierra está resquebrajada y todos los pozos están agotados; salvo el de Remigio, quien al ir en busca del líquido vital para él y su árbol de aguacates, se encuentra con una niña muerta en el fondo del yacimiento. Ante la sorpresa, Remigio avisa a su padre Lucio, el agrio bibliotecario de un pueblo donde nadie lee. Contaminado por sus lecturas, gracias a las cuales mezcla realidad y ficción de modo que la segunda le 'ayuda' a vivir en la primera, Lucio le recomienda a Remigio que entierre a la niña, que es bautizada bajo su árbol como Babette, heroína de uno de los libros preferidos del bibliotecario".



El próximo martes 12 de octubre a las 14:30, el escritor David Toscana dará una charla en la sala Jourda. Estáis todos invitados.

sábado, 2 de octubre de 2010

El sultán de los ratones

Había una vez un sultán que tenía un palacio inmenso, también poseía mucho oro y muchos ejércitos. Además a este sultán le gustaba comer queso. Pero mucho, mucho queso.
Claro, el palacio se había llenado de ratones. Y los ratones se comían el queso del sultán.
El sultán le dijo a su visir que le consiguiera gatos para espantar a los ratones. ¡Y los consiguió! pero maullaban todo el día y toda la noche. El sultán no podía dormir y entonces le pidió al visir que trajera perros para espantar a los gatos. Cuando llegaron los perros, los gatos se fueron, pero éstos se cagaban en cualquier lugar del palacio. Al sultán no le gustó nada y le pidió al visir que le consiguiera leones para espantar a los perros. Cuando llegaron los leones, los perros se fueron, pero el sultán, la sultana y sus hijos tenían miedo de los leones.
En fin, el sultán le pidió al visir que trajera elefantes para espantar a los leones. ¡Y así se hizo! Llegaron los elefantes y los leones abandonaron el palacio.
Pero los elefantes ocupaban demasiado espacio, todo el palacio, y nadie se podía mover allí adentro.
Entonces el sultán le pidió a su visir que se llevara a los elefantes.
Para espantar a los elefantes, el visir trajo ratones, los cuales se comieron todo el queso del sultán.

adaptación de cuentosafricanos.blogspot.com

Conviviendo con leones:


Más listo que los ratones coloraos:

lunes, 20 de septiembre de 2010

Las golondrinas del poema de Bécquer


LIII

Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.

Pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres...
ésas... ¡no volverán!

Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.

Pero aquellas cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día...
ésas... ¡no volverán!

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.

Pero mudo y absorto y de rodillas,
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido..., desengáñate,
nadie así te amará.

Gustavo Adolfo Bécquer, 1868

domingo, 19 de septiembre de 2010

La historia de la lechera

   Una lechera llevaba en la cabeza un cubo de leche recién ordeñada y caminaba hacia su casa soñando despierta. "Como esta leche es muy buena", se decía, "dará mucha nata. Batiré muy bien la nata hasta que se convierta en una mantequilla blanca y sabrosa, que me pagarán muy bien en el mercado. Con el dinero, me compraré un canasto de huevos y, en cuatro días, tendré la granja llena de pollitos, que se pasarán el verano piando en el corral. Cuando empiecen a crecer, los venderé a buen precio, y con el dinero que saque me compraré un vestido nuevo de color verde, con tiras bordadas y un gran lazo en la cintura. Cuando lo vean, todas las chicas del pueblo se morirán de envidia. Me lo pondré el día de la fiesta mayor, y seguro que el hijo d
el molinero querrá bailar conmigo al verme tan guapa. Pero no voy a decirle que sí de buenas a primeras. Esperaré a que me lo pida varias veces y, al principio, le diré que no con la cabeza. Eso es, le diré que no: "¡así!"
   La lechera comenzó a menear la cabeza para decir que no, y entonces el cubo de leche cayó al suelo, y la tierra se tiñó de blanco. Así que la lechera se quedó sin nada: sin vestido, sin pollitos, sin huevos, sin mantequilla, sin nata y, sobre todo, sin leche: sin la blanca leche que le había incitado a soñar.
Fábulas de Esopo. Vicens Vives

De ahí la expresión "el cuento de la lechera":
Hacer las cuentas de la lechera
Venir con el cuento de la lechera

miércoles, 15 de septiembre de 2010