lunes, 25 de octubre de 2010
martes, 12 de octubre de 2010
día de la Pilarica
El Rey y el Príncipe lamentan los abucheos a Zapatero en el desfile del 12 de octubre(artículo aparecido hoy 12 de octubre en el diario elpais.com)
Defensa atribuye a "pequeños grupos organizados" el alboroto.- La bandera venezolana no desfila, en contra de lo previsto
El Rey y el Príncipe se han mostrado esta tarde molestos por los abucheos dirigidos al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, durante el desfile del 12 de octubre celebrado esta mañana en Madrid. Durante la recepción que cada año los Reyes ofrecen en el palacio de Oriente, en conversación informal con los periodistas, don Juan Carlos ha reconocido que no le ha gustado nada la situación. También el Príncipe se ha referido a los ataques de una parte de los asistentes al presidente del Gobierno y ha dicho que lamentaba que éstos se haubieran convertido en "algo recurrente", ya que ha recordado que estas críticas se han producido también con otros Gobiernos. El Ministerio de Defensa ha atribuido el alboroto a "pequeños grupos organizados", que habían sido convocados a través de Internet y SMS. El propio Zapatero, ha intentado quitar hierro al asunto asegurando que los abucheos son "lo de siempre" y que "forman parte del guión".
Fuentes de La Moncloa han señalado que el alcalde de Madrid se ha dirigido al presidente del Gobierno "insistente pero educado". Gallardón ha reprochado a Zapatero que las comunidades autónomas puedan endeudarse y los ayuntamientos no. El jefe del Ejecutivo ha contestado al regidor madrileño que no es así y que ni todos los municipios ni todas las regiones se endeudan. Durante el encuentro, que ha sido interrumpido por la llegada de los Reyes, el alcalde de la capital ha ofrecido al presidente un "plan alternativo"para refinanciar la deuda del consistorioque este último se ha mostrado abierto a recibir en un plazo de 15 días.
domingo, 10 de octubre de 2010
David Toscana
Un hombre sencillo, tierno. Una sonrisa que transmite paz. Una mirada que delata lo mucho que se divierte con su gran amor, la literatura. Nació en Monterrey, Nuevo León, en 1961. Es Ingeniero Industrial y de Sistemas por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), Campus Monterrey. Autor de los libros de cuentos Historias del Lontananza 1 (Joaquín Mortiz, 1997) y Brindis por un fracaso (Editorial Aldus/CNCA, 2006); y de las novelas Las bicicletas (Fondo Editorial Tierra Adentro, 1992); Estación Tula (Joaquín Mortiz, 1995); Santa María del Circo (Plaza y Janés, 1998); Duelo por Miguel Pruneda (Plaza y Janés, 2002), El último lector (Random House Mondadori, 2004) y El ejército iluminado (Tusquets Editores, 2006).
Obtuvo en el 2005 con El último lector el Premio Honorario Nacional Colima para Obra Publicada, así como el Premio Nacional de Literatura José Fuentes Mares y el Premio de Narrativa Antonin Artaud, otorgado por Francia. Integrante del Consejo Internacional de la revista Revuelta, de la Universidad de las Américas (Puebla, México).
El estilo de Toscana está marcado por la influencia de los clásicos españoles y lo escritores latinoamericanos como Onetti y Donoso. Entre las temáticas abordadas en la narrativa toscaniana se encuentran: el fracaso, la soledad, la muerte, la desmitificación de la Historia, el antiyanquismo, aderezado todo esto con una evidente intención satírica y el uso de discordancias temporales.
Su obra ha sido traducida al inglés, alemán, griego, italiano, árabe, serbio, sueco, eslovaco y portugués.
El último lector
"A pesar de que alguna vez fue un yacimiento marino, Icamole es ahora un pequeño pueblo perdido en la geografía mexicana donde hace mucho que no llueve. El paisaje es seco y polvoso, la tierra está resquebrajada y todos los pozos están agotados; salvo el de Remigio, quien al ir en busca del líquido vital para él y su árbol de aguacates, se encuentra con una niña muerta en el fondo del yacimiento. Ante la sorpresa, Remigio avisa a su padre Lucio, el agrio bibliotecario de un pueblo donde nadie lee. Contaminado por sus lecturas, gracias a las cuales mezcla realidad y ficción de modo que la segunda le 'ayuda' a vivir en la primera, Lucio le recomienda a Remigio que entierre a la niña, que es bautizada bajo su árbol como Babette, heroína de uno de los libros preferidos del bibliotecario".
El próximo martes 12 de octubre a las 14:30, el escritor David Toscana dará una charla en la sala Jourda. Estáis todos invitados.
Obtuvo en el 2005 con El último lector el Premio Honorario Nacional Colima para Obra Publicada, así como el Premio Nacional de Literatura José Fuentes Mares y el Premio de Narrativa Antonin Artaud, otorgado por Francia. Integrante del Consejo Internacional de la revista Revuelta, de la Universidad de las Américas (Puebla, México).
El estilo de Toscana está marcado por la influencia de los clásicos españoles y lo escritores latinoamericanos como Onetti y Donoso. Entre las temáticas abordadas en la narrativa toscaniana se encuentran: el fracaso, la soledad, la muerte, la desmitificación de la Historia, el antiyanquismo, aderezado todo esto con una evidente intención satírica y el uso de discordancias temporales.
Su obra ha sido traducida al inglés, alemán, griego, italiano, árabe, serbio, sueco, eslovaco y portugués.
El último lector
"A pesar de que alguna vez fue un yacimiento marino, Icamole es ahora un pequeño pueblo perdido en la geografía mexicana donde hace mucho que no llueve. El paisaje es seco y polvoso, la tierra está resquebrajada y todos los pozos están agotados; salvo el de Remigio, quien al ir en busca del líquido vital para él y su árbol de aguacates, se encuentra con una niña muerta en el fondo del yacimiento. Ante la sorpresa, Remigio avisa a su padre Lucio, el agrio bibliotecario de un pueblo donde nadie lee. Contaminado por sus lecturas, gracias a las cuales mezcla realidad y ficción de modo que la segunda le 'ayuda' a vivir en la primera, Lucio le recomienda a Remigio que entierre a la niña, que es bautizada bajo su árbol como Babette, heroína de uno de los libros preferidos del bibliotecario".El próximo martes 12 de octubre a las 14:30, el escritor David Toscana dará una charla en la sala Jourda. Estáis todos invitados.
sábado, 2 de octubre de 2010
El sultán de los ratones
Había una vez un sultán que tenía un palacio inmenso, también poseía mucho oro y muchos ejércitos. Además a este sultán le gustaba comer queso. Pero mucho, mucho queso.
Claro, el palacio se había llenado de ratones. Y los ratones se comían el queso del sultán.
El sultán le dijo a su visir que le consiguiera gatos para espantar a los ratones. ¡Y los consiguió! pero maullaban todo el día y toda la noche. El sultán no podía dormir y entonces le pidió al visir que trajera perros para espantar a los gatos. Cuando llegaron los perros, los gatos se fueron, pero éstos se cagaban en cualquier lugar del palacio. Al sultán no le gustó nada y le pidió al visir que le consiguiera leones para espantar a los perros. Cuando llegaron los leones, los perros se fueron, pero el sultán, la sultana y sus hijos tenían miedo de los leones.
En fin, el sultán le pidió al visir que trajera elefantes para espantar a los leones. ¡Y así se hizo! Llegaron los elefantes y los leones abandonaron el palacio.
Pero los elefantes ocupaban demasiado espacio, todo el palacio, y nadie se podía mover allí adentro.
Entonces el sultán le pidió a su visir que se llevara a los elefantes.
Para espantar a los elefantes, el visir trajo ratones, los cuales se comieron todo el queso del sultán.
adaptación de cuentosafricanos.blogspot.com
Conviviendo con leones:
Más listo que los ratones coloraos:
Claro, el palacio se había llenado de ratones. Y los ratones se comían el queso del sultán.
El sultán le dijo a su visir que le consiguiera gatos para espantar a los ratones. ¡Y los consiguió! pero maullaban todo el día y toda la noche. El sultán no podía dormir y entonces le pidió al visir que trajera perros para espantar a los gatos. Cuando llegaron los perros, los gatos se fueron, pero éstos se cagaban en cualquier lugar del palacio. Al sultán no le gustó nada y le pidió al visir que le consiguiera leones para espantar a los perros. Cuando llegaron los leones, los perros se fueron, pero el sultán, la sultana y sus hijos tenían miedo de los leones.
En fin, el sultán le pidió al visir que trajera elefantes para espantar a los leones. ¡Y así se hizo! Llegaron los elefantes y los leones abandonaron el palacio.
Pero los elefantes ocupaban demasiado espacio, todo el palacio, y nadie se podía mover allí adentro.
Entonces el sultán le pidió a su visir que se llevara a los elefantes.
Para espantar a los elefantes, el visir trajo ratones, los cuales se comieron todo el queso del sultán.
adaptación de cuentosafricanos.blogspot.com
Conviviendo con leones:
Más listo que los ratones coloraos:
viernes, 1 de octubre de 2010
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